¿Por qué el tamaño de la prótesis no lo es todo en un aumento de pecho?
Muchas personas llegan a la consulta convencidas de que necesitan una intervención concreta. Sin embargo, uno de los aspectos más importantes de la cirugía plástica es determinar si esa cirugía realmente está indicada para ese paciente… y si ese es el momento adecuado para realizarla.
En ocasiones, la mejor decisión es operar. En otras, lo más recomendable puede ser esperar, cambiar el planteamiento o incluso no realizar ninguna intervención.
En este artículo te explicamos qué aspectos valora un cirujano plástico antes de recomendar una cirugía.
Una buena cirugía empieza con un buen diagnóstico
Una de las preguntas más habituales antes de un aumento de pecho es muy sencilla: “¿Cuántos cc me voy a poner?”
300, 350, 400 cc… Es habitual pensar que el volumen de la prótesis es el principal factor que determina cómo quedará el pecho. Sin embargo, los centímetros cúbicos son solo una parte de la ecuación.
Antes de seleccionar una prótesis mamaria hay que estudiar las características de cada paciente: la anchura de la mama, la forma y dimensiones del tórax, el tejido disponible, el grosor de la piel, la posición del pezón y las posibles asimetrías.
Por eso, la misma prótesis puede producir resultados muy diferentes en dos pacientes distintas.
Los cc indican volumen, pero no explican cómo será la prótesis
Cuando hablamos de una prótesis de 300 o 350 cc (centímetros cúbicos) estamos hablando fundamentalmente de su volumen.
Pero una prótesis también tiene otras dimensiones que son fundamentales: anchura, altura y proyección.
Esto significa que dos implantes con un volumen parecido pueden tener una distribución diferente y, por tanto, producir un resultado distinto sobre el tórax.
Por eso, cuando una paciente llega a consulta diciendo “quiero 350 cc”, esa información puede ser útil para conocer sus preferencias, pero no es suficiente para elegir el implante adecuado.
La anchura del tórax también condiciona la elección
Uno de los aspectos que más influye en la elección de una prótesis es la anatomía sobre la que va a colocarse.
Imaginemos una paciente con un tórax especialmente ancho. En este caso, necesitamos que la prótesis tenga una anchura suficiente para adaptarse a sus dimensiones.
En el caso que mostramos en el vídeo en quirófano, por ejemplo, las características del tórax hacen necesario partir de una prótesis de aproximadamente 12 cm de anchura mínima.
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Esto es importante porque demuestra que no podemos elegir una prótesis únicamente por sus centímetros cúbicos.
La paciente puede querer un aumento moderado, pero su anatomía puede requerir un implante con una determinada anchura para conseguir una adecuada proporción.
¿Qué medidas se tienen en cuenta para elegir una prótesis mamaria?
La elección del implante debe partir de un estudio individualizado. Entre otros aspectos, valoramos:
1. La anchura de la mama
La base mamaria nos ayuda a determinar qué anchura de prótesis puede adaptarse correctamente a la paciente.
Una prótesis demasiado estrecha o demasiado ancha puede modificar las proporciones y el resultado final.
2. Las dimensiones del tórax
No todos los tórax tienen la misma anchura, inclinación o forma. La anatomía torácica condiciona dónde se apoya el implante y cómo se proyectará hacia delante.
3. El tejido mamario disponible
La cantidad y el grosor de los tejidos que cubren la prótesis también son importantes, especialmente para conseguir una transición natural y evitar que los bordes del implante sean demasiado visibles o palpables.
4. La piel y su capacidad de adaptación
La calidad y elasticidad de la piel influyen en cómo se adaptará la mama al nuevo volumen.
5. La posición del pezón y el surco submamario
La posición de estas estructuras también forma parte de la planificación, ya que buscamos que el resultado sea proporcionado y armónico.
6. Las asimetrías
Muchas mujeres tienen cierto grado de asimetría entre ambas mamas o entre los dos lados del tórax. En esos casos, no siempre tiene sentido utilizar exactamente la misma prótesis en ambos lados.
La paciente también tiene algo que decir
La anatomía marca los límites y orienta la elección, pero la preferencia de la paciente también es fundamental.
No todas las mujeres buscan el mismo resultado.
Algunas quieren un aumento muy discreto y natural. Otras prefieren una mama con mayor volumen o una mayor definición del polo superior.
Por eso, la elección final debe encontrar un equilibrio entre:
anatomía + características del implante + preferencias de la paciente.
El objetivo no es colocar la prótesis más grande que permita el tórax, ni elegir una determinada cantidad de cc porque sea una cifra habitual.
El objetivo es encontrar el implante que mejor se adapte a esa paciente y al resultado que desea conseguir.
¿Por qué una misma prótesis puede verse diferente en cada paciente?
Esta es precisamente la razón por la que comparar resultados únicamente por el número de cc puede llevar a confusión.
Una prótesis de 350 cc puede verse de una manera en una paciente con un tórax estrecho, otra en una mujer con un tórax ancho y otra completamente diferente si existe más o menos tejido mamario.
La prótesis no se coloca en el vacío: se integra en una anatomía concreta.
Por eso, cuando una paciente enseña una fotografía y dice “quiero que me quede así”, la imagen puede servir como referencia estética, pero no significa que haya que utilizar exactamente el mismo implante.
Elegir una prótesis no es elegir un número
Un aumento de pecho puede parecer una intervención sencilla cuando vemos únicamente el momento de la cirugía.
Sin embargo, detrás de un resultado proporcionado existe un proceso previo de valoración, medición y planificación.
El vídeo que acompaña a este artículo muestra precisamente uno de esos casos: un aumento de pecho aparentemente sencillo, pero en el que las dimensiones del tórax son determinantes para seleccionar correctamente la prótesis.
Y esa es una de las ideas que considero más importantes:
La prótesis debe adaptarse a la anatomía de la paciente, no la anatomía de la paciente a la prótesis.
Conclusión
Cuando hablamos del tamaño de las prótesis mamarias, no deberíamos hablar únicamente de centímetros cúbicos.
La anchura, la proyección, las dimensiones del tórax, la mama existente, los tejidos, las asimetrías y las preferencias personales forman parte de una decisión mucho más completa.
Por eso, no existe una prótesis de tamaño perfecto para todas las mujeres.
La elección correcta es la que consigue combinar las características anatómicas de cada paciente con el resultado que desea obtener.
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