▷ Controversias sobre la cirugía de reducción de pecho

La reducción de pecho es una cirugía de pecho que se realiza con mucha frecuencia en Sevilla. También se la conoce como reducción de mamas o mamoplastia de reducción. Es muy recomendable que sea realizada por un Cirujano Plástico especialista y en una clínica de Cirugía Plástica con profesionales de reconocida trayectoria, para que obtengas un resultado natural y para que te puedan asesorar con información realista.

Sin embargo, pese a la frecuencia con la que se realiza, existen una serie de ideas muy controvertidas que están extendidas por gran parte de la población, y que generan confusión en muchas pacientes. En las siguientes líneas, aclararemos a las posibles pacientes de una reducción de pecho algunas cuestiones controvertidas para que aumenten su seguridad y confianza de cara a esta cirugía plástica.


¿Pueden volver a crecer y a caer mis mamas tras una reducción de pecho?

En la inmensa mayoría de mujeres que se han sometido a una reducción de mamas, no se vuelve a producir el crecimiento. Sin embargo, hay una pequeñísima proporción en las que sí se vuelve a producir el crecimiento, habiendo incluso mujeres que han tenido que reducirse las mamas 2 y 3 veces. Sin embargo, como ya se ha dicho antes, esto es excepcional.

En cuanto a la caída, es un tema diferente que merece analizar con detenimiento. Toda mama, reducida o no, operada o no, va a estar sometida a la fuerza de la gravedad durante toda la vida de la mujer. Por lo tanto, es esperable que con el paso de muchos años, se produzca un pequeño grado de caída, pero ni de lejos llegará a su estado anterior a la cirugía. Lo mismo ocurre con la mastopexia o elevación de mamas.

Factores que pueden acelerar esta caída, y que además favorecen el aumento de tamaño de las mamas reducidas son la obesidad y los embarazos. Si una mujer gana mucho peso después de la cirugía de pecho, favorecerá el acúmulo de grasa en sus mamas reducidas, que aumentarán de tamaño y peso, y tenderán a descolgarse. Esto es especialmente acusado si su peso llega al grado de obesidad. Por lo tanto, es recomendable que mantengas tu peso tras la cirugía.

De la misma manera, si una mujer se queda embarazada tras la cirugía (sobre todo si se queda varias veces), por el fenómeno de expansión de las mamas y la piel que distiende los ligamentos de sujeción, es probable que se produzca cierto grado de caída de la mama y desplazamiento inferior de la areola y el pezón.


¿Podré dar de mamar a mis hijos tras una reducción de pecho?

Hay que tener en cuenta que según los tratados de Cirugía Plástica, se sabe que más de la mitad de las hipertrofias de mama verdaderas (es decir, aquellas en las que el volumen de la mama se debe a un exceso de crecimiento de la glándula mamaria, no aquellas mamas grandes por acúmulo de grasa en el contexto de sobrepeso u obesidad) no podrán dar de mamar a lo largo de la vida de la mujer.

Para reducir y elevar una mama es necesario hacer una serie de cortes en la glándula mamaria para eliminar el sobrante, y alrededor de la areola y pezón para subirlos a su posición óptima. Muchos conductos lácteos de la mama por tanto se «lesionan», lo que hace que sea difícil que puedas dar de mamar a tus hijos tras una reducción de pecho, aunque no imposible.


Aprovechando que necesito una mamoplastia de reducción, ¿es conveniente reducir más de la cuenta mis mamas y colocar unas prótesis?

Esta creencia popular es una de las más extendidas, aunque no sea recomendable, además de que desde el punto de vista de la Cirugía Plástica carece de fundamento. Las prótesis de mama se colocan cuando un pecho no tiene suficiente volumen, ya sea por estética en un aumento de pecho, o bien para reconstrucción tras un cáncer de mama.

Cuando existe un exceso de volumen, no necesitas un implante de mama, sino eliminar el exceso de tejido y crear una mama bonita y estéticamente agradable en forma y tamaño con el volumen restante. La creencia popular dice que con una reducción de pecho no se puede lograr escote y que por eso es mejor colocar una prótesis, pero esta afirmación no es correcta.

Además, cuando se colocan prótesis de mama, como en una mamoplastia de aumento o en una mastopexia con prótesis, no se debe olvidar que las propias prótesis conllevan riesgos potenciales de complicaciones a lo largo de la vida de la paciente, como contractura capsular. Eliminar volumen mamario de manera intencionada para sustituirlo por una prótesis, por tanto, no haría sino aumentar el riesgo de complicaciones sin ninguna ventaja para la mujer.


Mucha gente opina que tras una reducción de mamas necesito masajes para que mi pecho quede blando y natural

Se trata de otra idea equivocada. Tras una mamoplastia de reducción es normal que las mamas tengan un tacto duro, y que parezca que están más elevadas de la cuenta. Todo ello se debe a la inflamación y al proceso de cicatrización. Tras 3 ó 4 meses las mamas se asientan y recuperan una consistencia blanda naturalmente, sin masajes.


Las cicatrices que quedan son grandes y desagradables

La mayoría de reducciones de mama se realizan con incisiones en T invertida. Es cierto que una T invertida es una gran cicatriz, pero también es verdad que no suele notarse mucho y que las pacientes la aceptan de buena gana, estando satisfechas con el resultado.

La cicatriz alrededor de la areola se camufla bien, ya que en toda mama hay una transición entre la piel no pigmentada del pecho y la pigmentada de la areola. La cicatriz vertical es la que menos se nota al año de la cirugía. La que más se suele notar es el tramo horizontal, pero al quedar escondido en el surco de la mama, no suele generar mucha preocupación a la paciente.

Esperamos que tras leer este artículo, tengáis una información clara y veraz sobre cuestiones que no son verdaderas o no son del todo correctas, pero que os puedan causar confusión de cara a una mamoplastia de reducción.

Recordad que podéis visitar al Dr. Ruiz Moya para una reducción de pecho en Sevilla en su clínica de Cirugía Plástica, y que estará encantado de poder ayudaros a conseguir el pecho que deseáis, tras valorar vuestros casos de manera personalizada.